jueves, 20 de enero de 2011

Historia de los Mundiales: Suecia (1958)

Máximo Goleador: Fontaine (Francia) 13 goles. Récord en Mundiales.
Sedes: Sandviken, Vastreras, Estocolmo, Obrero, Eskilstuna, Udevalla, Norrkoping, Goteborg, Boras, Halmstad, Halsingborg, Malmo.
Número de partidos: 35
Número de goles (Media por partidos): 126 goles (3’6)
Número de espectadores (Media por partidos): 905.830 (promedio de 25.880)
Participantes: 16 (América, 4) Brasil, México, Paraguay y Argentina
(Europa, 12) Suecia, Yugoslavia, Inglaterra, Austria, Checoslovaquia, Escocia, Francia, Gales, Hungría, Irlanda del Norte, R. F. A. y la U. R. S. S.
Final: 29-Junio-1958. Estocolmo. Brasil 5-2 Suecia (2-1 descanso)

Para evitar las luchas por albergar los Mundiales, se habían decidido previamente todas las sedes que lo acogerían durante la década de los 50, por lo que Suecia tuvo tiempo para preparar sus instalaciones y el material necesario, siendo la marca local Sydsvenska Läder la fabricante del balón oficial.

Esta Copa del Mundo no contaría la presencia de su “padre” Jules Rimet, quien había fallecido en 1956.

cartel Suecia 1958

Las cuatro selecciones británicas clasificadas; Italia y España, ausentes en la cita mundialista
A pesar de las estrellas que había en sus filas, ni España ni Italia lograron clasificarse para esta Copa del Mundo. España quedó segunda de grupo en una liguilla formada por Escocia y Suiza, e Italia ocupó el mismo puesto, siendo Irlanda del Norte el campeón, y equipo clasificado, del grupo.

Inglaterra estaba de luto debido a otro desgraciado accidente aéreo, fue en Munich el 6 de febrero de 1958, ocho jugadores, dos técnicos y un directivo del Manchester United murieron. Uno de los supervivientes fue Bobbie Charlton, integrante del combinado inglés aunque no disputara ningún minuto en esta cita.

La presencia de Israel en la fase previa provocó el rechazo de los países árabes a disputar la clasificación para el Mundial. Finalmente, la FIFA hizo que Israel se cruzara contra el segundo mejor de los grupos de Europa, cuyo rival se decidió tras el sorteo celebrado en Suiza y que sonrió a Gales, quien se clasificó al ganar tanto la ida como la vuelta por 2-0 a los israelitas. Por primera vez en la historia las cuatro federaciones británicas se habían clasificado.

Otro de los relevantes momentos de esta ronda preliminar se produjo en el lado sudamericano con duelo Uruguay-Paraguay, siempre cargado de una enorme rivalidad y que concluyó con un histórico 5-0 a favor de los guaraníes, dejando a los uruguayos por primera vez fuera de una Copa del Mundo en una fase de clasificación, ya que las dos veces anteriores en las que no acudió a los Mundiales fue por declinar la participación.

Primera fase
El formato era idéntico al de la edición anterior, con cuatro grupos de los que se clasificaban los dos primeros. En uno de los entrenamientos de la selección francesa, Bliard se lesionó por lo que tuvieron que dar al joven Fontaine la titularidad, el cual se convertiría en el gran protagonista del certamen.

De esta primera fase habría que destacar la delantera francesa Kopa-Fontaine, las clasificaciones de Irlanda del Norte y Gales, el primer empate a cero en un Mundial (Brasil-Inglaterra) y el anecdótico hecho de que Argentina jugase de amarillo contra la R.F.A. ya que a través de la TV no se distinguían bien los colores.

Para loa cuartos de final se clasificaban Irlanda del Norte y la R.F.A., Francia y Yugoslavia por el segundo grupo, Suecia y Gales por el tercero y Brasil y la U.R.S.S. por el cuarto.

Cuartos de final
En los cuartos de final, Brasil ganó a Gales con golazo de Pelé (1-0). Suecia 2-0 a la U.R.S.S. -campeones olímpicos en Melbourne, 1956-, quienes contaban con la “araña negra” Yashin en la portería, el cual tiene el honor de ser el único guardameta que tiene el Balón de Oro como mejor jugador (1963) y el privilegio de ser considerado por la FIFA como mejor portero de la historia de los Mundiales.

Francia se deshizo sin problemas en esta ronda de eliminatorias directas de Irlanda del Norte (4-0) con Kopa y Fontaine como artilleros. Y Rahn salvaba a la R.F.A., eliminando a Yugoslavia (1-0).

Semifinales:
Los anfitriones seguían creciendo en su torneo, alcanzando su primera final mundialista al derrotanr a la R.F.A. (3-1).

En la otra cita, Brasil y Francia jugaban una “final anticipada”. Brasil encajaba su primer gol en la Copa, cómo no, obra de Fontaine, pero la capacidad de Didí, Garrincha y Pelé hicieron que Brasil ganara con holgura, incluyendo un hat-trick de Pelé para terminar el marcador (5-2).

Fontaine, máximo goleador de un Mundial
El partido para decidir el tercer y cuarto puesto resultó espectacular. El Francia-R.F.A. fue un ofensivo choque que cayó del lado galo por un abultado 6-3. Este encuentro permitió al delantero Fontaine, que llevaba el número 17, anotar otros cuatro tantos, que sumados a los cosechados anteriormente en el campeonato, daban un total de 13 goles para el ariete del Stade de Reims.

Pelé en la final de 1958

Final del campeonato:
Brasil se citó ante Suecia. Debido a la similitud de colores Brasil jugó de azul dejando el amarillo a los suecos. La prenda fue comprada en un negocio de Estocolmo días antes. Gustó la equipación, azul en la expedición brasileña por tener los mismos tonos que el manto de la patrona del país, Nuestra Señora Aparecida.

El césped mojado, debido a la lluvia, favoreció a los intereses locales, haciendo que Suecia se adelantara, adaptándose mejor al terreno de juego del vetusto Rasunda. Brasil logró remontar a través de la emergente figura de Pelé, quien anotaba un doblete, siendo con 17 años y 249 días el jugador más joven en ganar la Copa. La 'Seleçao' se proclamaba por primera vez campeón del Mundo.

Brasil paseando la bandera sueca

Para la posteridad quedaba la imagen de la selección brasileña ondeando y paseando la bandera sueca, el “sombrero” de Pelé dentro del área y los regates de Garrincha, extremo derecho que rebosaba magia y una travesura para esconder el balón que enamoraban al público y desesperaba a los rivales. Su grandeza en el campo rivalizaba con sus limitaciones físicas -escoliosis y poliomielitis- e incluso psíquicas -llegó a preguntar al terminar el encuentro si no se jugaban más partidos o por qué había tanta gente en el estadio para verlos-. Todo un personaje.

Pelé, 1958 en Rasunda, Suecia

Fue, sin dudas, el Mundial de Pelé, con el "10" a la espalda, lo que significaría el mito de este número, aunque la elección fue casual, ya que la federación brasileña olvidó la relación de dorsales que debía facilitar a la organización de la Copa del Mundo, tarea que fue realizada al azar en la sede de la FIFA por un dirigente quien otorgó el número 10 a Pelé.

Suecia 1958
  1. Brasil
  2. Suecia
  3. Francia
  4. R.F.A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...