domingo, 25 de enero de 2015

La Copa Báltica: Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia se disputan el torneo más antiguo de la vieja Europa

La pasión en Europa por el fútbol está más arraigada en el sur del continente que en el norte. Los tradicionales deportes de invierno y los desarrollados en un pabellón ocupan un hueco más relevante que el fútbol en las naciones más septentrionales. A pesar de ello, cuatro países del Báltico pueden presumir de tener uno de los campeonatos más antiguos del planeta, y también uno de los más desconocidos.

Copa Báltica

La Copa Báltica, pionera como torneo entre selecciones
La primera edición de la Copa Báltica, disputada inicialmente entre Estonia, Letonia y Lituania, se adelantó por dos años al estreno del Mundial, celebrado en Uruguay en 1930, y en varios lustros al debut de la Eurocopa, que se produjo en 1960.

Un campeonato pionero en el viejo continente que sólo era superado en precocidad por la Copa América, de 1916 y el desparecido British Home Championship, que enfrentó durante un siglo -1883 a 1984- a Irlanda del Norte, República de Irlanda, Escocia, Gales e Inglaterra.

El mérito de estos países nórdicos también radicaba, además de la novedosa fórmula de un título a disputar entre naciones vecinas, en el hecho de que ninguno de ellos tiene al fútbol como referente, siendo el baloncesto el deporte nacional en Lituania y Estonia, rivalizando también con el esquí, mientras que en Letonia o Finlandia son más partidarios del hockey hielo.

La Copa Báltica nació en 1928 en Tallinn como torneo de naciones anual, contando en cada edición con un anfitrión distinto que respetaba este orden: primero hacía de sede Estonia, luego Letonia y cerraba el círculo Lituania, para volver a repetir con los estonios en otro nuevo ciclo. Un campeonato interrumpido en 1934 y 1939, a causa de una enemistad surgida del baloncesto, y que posteriormente tuvo un estatus distinto con la absorción de las tres repúblicas bálticas a la U.R.S.S., desde 1940. 

Mapa países bálticos

La 'guerra del baloncesto' suspendió la edición de la Copa Báltica de 1939
Un partido de baloncesto entre Lituania y Letonia correspondiente a la 3ª edición del Eurobasket, que se celebró en 1939 en Kaunas (Lituania), enturbió tanto las relaciones entre ambos durante un tiempo que obligó a la suspensión de la Copa Báltica de fútbol de esa temporada.


El Eurobasket de 1939 concluyó con el oro de Lituania y la plata de Letonia. Además, contó con un polémico duelo entre ambos que se decidió por un punto de diferencia y una polémica canasta sobre el silbato final que detonó la queja de la expedición letona. Una protesta que salpicó la buena sintonía que se vivía en el resto de deportes.

La Copa Báltica en la etapa soviética  
Aunque a efectos estadísticos no se contabilicen, el triangular se celebró de una manera irregular dentro de la era soviética,  -durante 20 ediciones- entre 1940 y 1976.

Desde 1950 sólo se dejó al segundo combinado de cada país, selección B, representar a su república, restando categoría al evento, sólo Estonia pudo disponer de su equipo absoluto.

Como novedad de este periodo, Bielorrusia se incorporó en la década de los 70, justo antes de que se abriera un paréntesis al cuadrangular a partir de 1976. Un paréntesis que no cerraría hasta 1991, con la independencia de las tres naciones bálticas.

Los acontecimientos políticos surgidos a finales de los 80 y principios de los 90, coronados con la simbólica caída del Muro de Berlín, anunciaban los procesos de autodeterminación de las antiguas repúblicas soviéticas.

La independencia recuperó la Copa
Las tres naciones bálticas emprendieron en 1990 tres caminos diplomáticos distintos en busca de un mismo destino: la separación de Moscú. Con la autonomía bajo el brazo el campeonato, y la afiliación a la FIFA recuperada, se retomó la marcha en 1991, sufriendo distintas cancelaciones en 2000, 2002, 2006, 2007 y 2009.

Palmarés de la Copa Báltica


Letonia encabeza la tabla con dos victorias sobre Lituania en el palmarés de esta vieja Copa que está alzando el vuelo tras la independencia de las tres repúblicas bañadas por el Báltico.

En la actualidad se trata de un cuadrangular, al entrar Finlandia en 2012 como cuarto integrante, siendo su celebración, desde 2010, cada dos años. Un título singular por su antigüedad que se vive con pasión y sana rivalidad, que supone un incentivo para cuatro países que destacan en otros deportes pero que nunca han brillado en el deporte rey del continente.

sábado, 17 de enero de 2015

De Hank Biasatti a Ettore Messina; de Fernando Martín a Pau Gasol: rompiendo barreras en la NBA

La liga de baloncesto norteamericana no siempre fue tan plural como la entendemos ahora. La denominada actualmente NBA, surgida en la década de los 40, ha ido eliminando barreras que le han terminado por convertir en un campeonato universal, en el que conviven todos tipo de razas, culturas, nacionalidades y condiciones sexuales.

Primer extranjero (1946)
El jugador italiano Hank Biasatti, con pasaporte canadiense, participó en el primer encuentro de la BAA (Basketball Association of America), cuya unión posterior con la NBL (National Basketball League) dio lugar en 1949 a la NBA.

Aquel encuentro, disputado en Toronto, en 1946, entre New York Knicks y los Toronto Huskies (68-66) contó con la presencia del italo-canadiense Biasatti en las filas de los Huskies. Su carrera en el basket fue corta, de apenas seis partidos, cambiando más tarde el aro por los bates de béisbol, disciplina en el que se volcó posteriormente.

Primer partido de la NBA
Imagen tomada de la web 'Torontoist'

Debut de un afroamericano
Earl Lloyd, de Washington Capitols, y Chuck Cooper, Boston Celtics, tienen el privilegio de romper la barrera racial en 1950. Lloyd se adelantó en su debut en un día a Cooper, quien puede presumir de anticiparse a su compañero como primer afroamericano en ser elegido en un draft.

No tardaría mucho un jugador de raza negra en acceder a una final. El artífice fue Nat Clifton, un ex Harlem Globetrotters que ayudó a los New York Knicks a disputar tres finales, en las cuales cayeron contra Rochester Royals (1951) y Minneapolis Lakers, en dos ocasiones consecutivas (1952 y 1953).

Don Barksdale es otro de los pioneros que merecen ser mencionados. Se convirtió en el primer jugador negro en ser incluido en el equipo olímpico de los Estados Unidos, además de considerarse como primer afroamericano en un partido All-Star (1953), representando a Baltimore Bullets y antes de ser traspasado por los Boston Celtics.

Don Barksdale

El All-Star es el partido amistoso que se celebra todos las temporadas, desde 1951, y que enfrenta a los mejores jugadores de la competición. Es un encuentro con un carácter tremendamente festivo y que tiene por misión entretener. Para los jugadores es importante por el reconocimiento profesional que supone. A niveles estadísticos se tienen en consideración, para medir la valía, del número de veces convocados a esta cita de las estrellas.

Primer extranjero en un All-Star
Thomas Meschery es uno de los casos más singulares de la historia del baloncesto en Norteamérica. Nacido en Manchuria (China), de ascendencia rusa y con pasaporte actualmente estadounidense, disputó 10 temporadas al más alto nivel.

Fue un jugador distinto en todos los aspectos, de gran gusto por la literatura y la poesía, y una gran intensidad sobre la pista. Fue All-Star en 1963 cuando era jugador de los Warriors, franquicia a la que fue fiel desde sus comienzos en Philadelphia a su posterior traslado a San Francisco. A pesar de terminar su carrera profesional en Seattle, con los Supersonics, se le retiró su dorsal '14' de los Warriors, actualmente redenominados como Golden State y ubicados en Oakland.



Primer cinco inicial formado por afroamericanos y primer entrenador
Los Boston Celtics siempre se ha caracterizado por una tradicional presencia de jugadores blancos en sus filas. Tom Heinsohn, Kevin McHale, Dave Cowens, John Havlicek, Bob Cousy, Don Nelson, Danny Ainge y Larry Bird han sido algunas de las estrellas de una franquicia caracterizada por la herencia irlandesa de su fundación y el carácter europeo de su ciudad.

A pesar de esta tendencia, el conjunto verde fue el primero en sacar en liza un quinteto inicial formado por afroamericanos, en St. Louis, un 26 de diciembre de 1964, con Satch Sanders y Bill Russell como abanderados de esta revolución racial.

Precisamente, el propio Russell dio otro triunfal paso para la comunidad negra cuando ocupó el banquillo de los Celtics, manteniendo a la vez su condición de jugador por espacio de tres cursos. Fue entre 1966-69, año en el que puso fin a su exclusivo y largo idilio con el conjunto del trébol de 13 campañas de duración.

Bill Russell, Boston Celtics

Si exceptuamos a Estados Unidos, dos de las otras grandes potencias del baloncesto mundial se encontraban en Europa, al otro lado del llamado 'telón de acero'. Los integrantes de las selecciones de Yugoslavia y la Unión Soviética rebosaban de la calidad suficiente para dar el salto a la mejor liga del mundo y así romper otro obstáculo en el camino.

Primeros jugadores de Europa del este
Georgi Glouchkov entró en la historia como el pionero del baloncesto del bloque del este. Se trataba de un deportista búlgaro fichado por los Phoenix Suns en 1985 y que apenas tuvo trascendencia en la NBA. Sorprende que el primero en llegar a EE.UU procedente del bloque socialista fuera desde un Bulgaria, un país con poca tradición en la canasta.

Dos grandes referentes de la Unión Soviética fueron los encargados de calentar el frío puente aéreo entre los Estados Unidos y la URSS. Marciulionis y Volkov se convertían en 1989 en los primeros soviéticos, un lituano y un ucraniano, en participar en el torneo de las estrellas, Golden State Warriors y Atlanta Hawks fueron sus respectivos destinos.

La exótica Asia también irrumpe en la NBA
Wataru Misaka, estadounidense de ascendencia japonesa, tuvo una carrera corta, de apenas un año de duración en los Knicks, entre 1946-47. Una época complicada donde pervivía en EE.UU. una animadversión y desconfianza con el pueblo nipón a causa de la II Guerra Mundial. 

El otro gigante asiático, China, tuvo escasos predecesores al fenómeno que significó el posterior desembarco de Yao Ming a Houston Rockets, número 1 del draft de 2002. Todo un hito para un deportista extranjero.

Wang Zhizhi, en el año 2000, es considerado como el primer chino en llegar a la NBA, Dallas Mavericks. Mientras que Sung Tao, en 1987, se le considera un adelantado, aunque no se estrenó en la Liga, fue incluido en el draft de 1987 con Atlanta Hawks.

MVP extranjeros en la NBA
Todos los años se entregan en la NBA un galardón individual al más destacado de toda la temporada regular. Es el denominado MVP (Most Valuable Player), otorgado desde 1956.

Hakeem Olajuwon, mito de los Houston Rockets, y miembro del 'Dream Team' norteamericano, había nacido en Lagos (Nigeria). Se nacionalizó estadounidense ese mismo año, en 1993, y por ese motivo aparece bajo las barras y estrellas en muchos listados de MVP.

Diferente estatus es el que tuvo Tim Duncan, ya que siempre fue ciudadano de los EE.UU. a pesar de nacer fuera de su territorio, debido a que las Islas Vírgenes son consideradas dependientes de los Estados Unidos.

Sólo otras dos estrellas extranjeras tienen el honor de considerarse MVP en una campaña: Steve Nash (Canadá, Phoenix Suns), en dos ocasiones, y Dirk Nowitzki (Alemania, Dallas Mavericks).

Los decanos del baloncesto español
España es una de las potencias históricas del baloncesto. Tres platas olímpicas, un campeonato mundial y dos europeos así lo atestiguan. El fichaje de Fernando Martín por los Portland Trail-Blazers, curso 1986-87, significó el estreno de nuestro país en la NBA. Desde entonces, hasta 14
jugadores más han hecho las Américas.
  • Fernando Martín
  • Johnny Rogers (hispano-americano)
  • Pau Gasol
  • Raúl López
  • José Manuel Calderón
  • Jorge Garbajosa
  • Sergio Rodríguez
  • Juan Carlos Navarro
  • Rudy Fernández
  • Marc Gasol
  • Serge Ibaka
  • Ricky Rubio
  • Víctor Claver 
  • Nikola Mirotic (montenegrino nacionalizado español)

Pau Gasol firmó otro logro en 2006, cuando pertenecía a Memphis Grizzlies, al ser el primer español en participar en un partido All-Star. Y otro conjunto en 2015, al participar junto a Marc como la primera pareja de hermanos elegidas como titulares en un encuentro de las estrellas, el All-Star de Nueva York.


Europa se había convertido definitivamente en la mejor cantera de las franquicias de la NBA. Prueba de ello fue el partido de los sophomores (jugadores de segundo año) contra rookies (debutantes) en la cita de 2002. Pau Gasol (España), Tony Parker (Francia), Rebraca (Serbia y Montenegro) y Kirilenko (Rusia) estuvieron en el lado de los novatos.

Saliendo del armario (2013)
No es nada habitual que un deportista reconozca su homosexualidad públicamente. Jason Collins se sumó a la valiente decisión que había tomado días antes una mujer, Brittney Griner, en la máxima liga profesional femenina, la WNBA.

Collins, retirado recientemente de las canchas, aprovechó el trampolín que le proporcionó una entrevista en la prestigiosa revista 'Sport Illustrated' para declarar: "Soy pivot y soy gay".

Apertura en los banquillos
Los europeos iban tomando su hueco en el parqué. Aún faltaba tener un representante en la banda, como técnico. Esa responsabilidad, y honor, recayó sobre Ettore Messina. El italiano escribió un nuevo capítulo, en 2014, como primer europeo en dirigir a un equipo NBA, San Antonio Spurs.

Otra hazaña más a sumar a todas las mencionadas, convirtiendo el torneo estadounidense de baloncesto en el más importante del planeta, y ahora también, después de haber superado todas estas barreras y tabúes, en el más abierto.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Liverpool no deja de avivar las 96 llamas de Hillsborough

La historia del Liverpool F.C. quedó irremediablemente marcada en la década de los 80 a través tanto de los triunfos como por dos desgraciados accidentes que afectaron al club rojo de la ciudad de los Beatles.

De Heysel a Hillsborough
La esperada final de la vieja Copa de Europa de 1985 enfrentó en Bruselas al Liverpool contra la Juventus. Los dos equipos más fuertes del continente, por aquel entonces, se citaban en Heysel con el cetro europeo en juego. Los 'reds' acudían como vigentes campeones de la 'orejona' y los 'bianconeros' como triunfadores de la Recopa, en un pulso que significaba también medir el poder entre el fútbol italiano ante el inglés, claros dominadores de la época.

39 personas fallecieron en aquella final europea. Las escasas medidas de seguridad propuestas por la policía belga, la antigüedad de las instalaciones, el lanzamiento de objetos de los 'hooligans' y el estado de embriaguez de muchos aficionados provocaron una serie de avalanchas fatales en el sector juventino con terribles consecuencias.

La violencia en las gradas había pasado a ser en los años 80 un problema grave tanto para la policía como para el gobierno británico de Margaret Thatcher. Heysel dio la razón a todos aquellos que habían pedido mano dura y un control más severo a los seguidores más radicales del fútbol. En especial a los del Liverpool, estigmatizados y señalados desde los incidentes de Bruselas.

El Liverpool, como único responsable apuntado por la UEFA de aquel fatídico 29 de mayo de 1985, fue sancionado por diez años, castigo que fue posteriormente reducido a seis. El club estaba herido por la imagen ofrecida y el perjuicio causado al fútbol del país, el cual se vio afectado por la sanción. Un daño que de nuevo azotaba a los 'reds' apenas cuatro años después, con la tragedia de Hillsborough.

escudo del Liverpool

El fútbol inglés se resiente del castigo
El atractivo de los torneos domésticos -Liga, Copa y Copa de la Liga- había crecido a la fuerza en Inglaterra debido a la prohibición, a partir de la campaña 1985-86, a los clubes ingleses de participar en cualquier torneo europeo.

Esta situación implicó un éxodo de las estrellas de los principales clubes británicos hacia otros equipos que disputaran la Copa de Europa, así como una importante disminución de ingresos publicitarios por la caída del interés en las competiciones nacionales. Dicho castigo se mantuvo hasta la temporada 1991-92, momento en el que el Arsenal participó en la Copa de Europa.

La F.A. Cup de 1989
El 15 de abril de 1989 la Copa inglesa -también conocida como F.A. Cup- se encontraba en su fase de semifinales, disputándose sendos encuentros a partido único. El Everton se deshizo por 1-0 del Norwich City en el Villa Park de Birmingham, mientras que Liverpool de Kenny Daglish y el Nottingham Forest del legendario Brian Clough se disponían a jugar su encuentro en el Hillsborough Stadium de Sheffield. Un partido que desgraciadamente pasó a la historia del deporte, del mismo modo que lo habían hecho anteriormente otras tragedias. Otra más para el Liverpool.


La tragedia de Hillsborough
Se llevaban 6 minutos de juego en aquel Liverpool - Forest de 1989, programado para las 15 horas, cuando el árbitro detuvo el encuentro debido a la gran cantidad de público que había pasado desde sus localidades, situadas en uno de los fondos, al césped o al anillo superior. Los seguidores, mayoritariamente del Liverpool, presos del pánico y de la imposibilidad de permanecer en unas atestadas gradas, trataban de localizar un hueco entre la multitud.

El nulo control de las ventas de entradas, algo muy habitual en un duelo en campo neutral, y los viejos accesos de Hillsborough, plagado de recovecos y de muros de contención, contribuyeron a incrementar el desastre. Además, los atascos en la carretera entre Liverpool y Sheffield provocaron que muchos aficionados llegaran con retraso y nerviosos, ávidos de entrar en cuanto pudieran.


Para terminar, la mala reputación de los fans del Liverpool, acrecentada desde los incidentes de Heysel, y la elección de situarles en la zona del estadio con menos aforo, aún siendo más numerosos, desembocaron finalmente en la catástrofe.

El triste desenlace
La tensión se podía palpar entre la hinchada 'red'. A pesar de estar ambas aficiones separadas, los nervios surgieron no por agresiones entre hooligans de sendos equipos sino por la incapacidad de avanzar entre el gentío, mientras el tiempo se echaba encima.  

El miedo de las fuerzas de seguridad era que la masa que esperaba en el exterior pasara de la impaciencia a provocar un tumulto por lo que pensaron que abrir las puertas de par en par era la mejor opción para tranquilizarles. Un grave error ya que las antiguas instalaciones y el descontrol transformaron Hillsborough en una trampa de ladrillo y hormigón.


La desorganización motivó que la gran mayoría del público se encaminara hacía las gradas por una vía de acceso que no era la única pero que así lo parecía. La estrechez del túnel y las avalanchas generaron un efecto dominó en todos los sentidos, quedando los seguidores encajonados entre las vallas fijas o las paredes del vetusto Hillsborough.

La policía creyó que era otro acto de hooliganismo de los temidos seguidores del Liverpool y no accedió a la evacuación y el desalojo hacia el rectángulo de juego o a las gradas superiores. Un miedo que también motivó que no se permitiera el acceso de las primeras ambulancias que habían llegado alarmadas por las imágenes televisadas.

Hillsborough, Sheffield
Foto del estadio de Hillsborough, tomada por el usuario Mick Knapton.

La respuesta del público fue inmediata: convertir la publicidad estática en improvisadas camillas con las que ayudar a los heridos, cuyas cantidad crecía, al igual que la cifra de fallecidos, elevadas finalmente a 96 personas.

La llama de Hillsborough sigue viva
Los habitantes de Liverpool de uno o de otro modo estuvieron directamente relacionados con la tragedia de Hillsborough. Otro de los clubes de la ciudad, el Everton, se ha volcado siempre, junto a sus vecinos, en la lucha por esclarecer los culpables del accidente, olvidando las posibles rivalidades deportivas de sendos clubes.

escudo del Liverpool


Los homenajes se han producido desde entonces con el objeto de mantener vivo el recuerdo de aquellos 96 aficionados. La catedral de la ciudad tiene una inscripción en recuerdo a las víctimas, y el Liverpool introdujo posteriormente en el escudo, en 1992 -coincidiendo con el centenario-, dos llamas flanqueando al liver bird. En los alrededores de Anfield, y junto a las famosas verjas donde se lee el lema del 'You'll Never Walk Alone', denominadas como puertas de Shanlky, se encuentra un monumento con el listado de fallecidos. El más joven de todos, un niño de 10 años llamado Jon-Paúl Gilhooley, era primo del actual capitán Steven Gerrard.

Paralelamente al suceso, se redactaba el llamado 'informe Taylor', de 1990. Una serie de medidas gubernamentales surgidas por este nuevo desgraciado accidente y que terminaron por cambiar el panorama de los estadios de fútbol, obligando a sentar al público en localidades numeradas, reducir el número de vallas y la recomendación de retirar el alcohol de los estadios, así como de colocar videovigilancia para acabar con los hooligans.

Con el paso del tiempo se ha sabido que el gobierno de Thatcher manipuló las pruebas para culpabilizar al público del Liverpool y liberar de cualquier cargo a las fuerzas de orden, cuya negligencia para ser más que probada actualmente. Prueba de lo cual han sido las disculpas lanzadas desde la Cámara de los Comunes al club, con David Cameron rompiendo un largo silencio institucional.

Mosaico en las gradas de Anfield pidiendo justicia ("Justice") para los 96 fallecidos de Hillsborough.

Recientemente, con motivo del 25º aniversario de la catástrofe de Hillsborough, se vivió en 2014 un emotivo gesto al retrasar toda la jornada seis minutos -el tiempo que se llegó a disputar el día de la catástrofe- más otro en señal de luto. Un imborrable recuerdo que sigue presente entre los aficionados del Liverpool y de su ciudad, los cuales siguen esperando justicia para las 96 personas que perdieron su vida aquella tarde.

LinkWithin