domingo, 6 de noviembre de 2016

Tarja Turunen: Los ángeles vienen de Finlandia

Pocas voces femeninas en la historia del rock han llegado a la perfección que siempre ha desprendido Tarja Turunen al cantar. Estuvo durante casi una década tras el micrófono de Nightwish, haciendo del grupo finlandés uno de los grandes referentes del metal sinfónico en el planeta.

Los registros vocales como soprano siempre han situado a la nacida en Karelia en un espacio entre la música clásica, permitiéndose hacer un álbum solo con versiones del Ave Maria de distintos compositores, hasta el metal sinfónico, practicado con Nightwish, moviéndose en ambos campos con idéntica soltura y buscando el equilibrio entre dos estilos tan aparentemente dispares.

Tarja Turunen, Madrid, Tarja,
Tarja Turunen, durante su actuación en la Joy Eslava de Madrid
Justo en el momento en el que la formación estaba alcanzando su cénit musical y comercial, tras la publicación del aclamado disco 'Once' (2004), llegó la expulsión de Tarja por grandes diferencias personales entre ellas y el resto de la banda, argumentos recogidos en una carta que servía de epitafio a una aparente bonita relación que tenía demasiadas espinas en su interior y en la que se señalaba, además del ego de Tarja como causante, también como culpable a Marcelo Cabuli, pareja de Tarja, quien contraatacó acusando a otro de los fundadores del grupo, Tuomas Holopainen, de tomar tal decisión por una cuestión de celos con la propia cantante.

Nightwish, logo, t-shirt, Finland, Suomi,

Este culebrón nórdico provocó el inicio de la carrera en solitario de Tarja y la búsqueda en Nightwish de una sustituta que luego a la postre volvería a ser revelada cinco años después. 

Tarja Turunen en la Sala Joy Eslava de Madrid, el 5 de noviembre de 2016 

La Sala Joy Eslava de Madrid era el recinto elegido para que Tarja presentara su nuevo disco, cerca del Teatro Real, un lugar muy acorde para esta reina a la que han abarrotado la corona y que ahora se pasea por recintos más coquetos, dejándose abrigar por el calor del público, su público de siempre, el cual no le ha dejado de lado y echa de menos.

Un grupo tan apropiado como los italianos Sinheresy, quienes comenzaron haciendo versiones de Nightwish en sus comienzos, fueron los encargados de hacer tiempo para Tarja. El juego de voces masculino y femenino de los transalpinos junto a la propuesta cercana al heavy metal y metal sinfónico convenció al abarrotado teatro, donde ya no cabía un alfiler, expectantes ante el regreso de su sirena escandinava.

Hubo que esperar más de media hora para que la intensidad de las luces anunciara la llegada de los músicos que acompañan a Tarja en esta nueva aventura en solitario. Un quinteto que fue desfilando para dejar los últimos aplausos para ella, el primero de los muchos que se llevaría.

Tarja Turunen, Tarja, Nightwish, Madrid, Joy Eslava,

Y es que la abarrotada Joy Eslava estaba entregada casi desde el inicio, ensimismada ante la eterna sonrisa de Tarja, quien intentaba hablar en castellano entre tema y tema, mientras desgranaba el último trabajo 'The Shadow Self', donde se alternan canciones más melódicas con otras con más ritmo, evidenciando que Tarja se mueve igual de bien con cualquier tipo de música mientras encuentra su rumbo musical, algo más esclarecido tras escuchar este álbum.

Si la letra de Eagle Eye pudo ser considerada la primera referencia velada a su etapa de Nightwish, de un modo metafórico. El recuerdo a su paso por el grupo finés fue completo cuando arrancó un 'medley' compuesto por varios cortes, desde el archiconocido Ever Dream siguiendo con The Riddler y finalizando con Slaying The Dreamer.


Tarja no quiso abusar del recurso fácil de cualquier excantante de reinterpretar todos los éxitos del pasado, sino que fue fiel a sí misma y siguió repasando su carrera en solitario, que sin ser tan brillante como cuando era parte de Nightwish termina siendo resultón, máxime si ofrece sus mejores éxitos en acústico, en una versión más íntima, donde Until Silence, The Reign y I Walk Alone sonaron majestuosas, acompañada de un cello y una guitarra española.

Tarja, Joy Eslava, Madrid,

La comunión entre la audiencia y Tarja era perfecta y completa, casi de sumisión, perdonando que incluso partes del show estuvieran grabados, disculpando que su español no haya mejorado con los años y queriendo olvidar que no hubiera tocado ningún tema más de Nightwish, que ya habría elevado a antológico el nivel del espectáculo ofrecido.

Love To Hate y Too Many, cuya influencia del Ghost Love Score en el coro resulta innegable, subieron la intensidad del último tramo antes del consabido descanso, el cual cedió paso a los tres últimos cortes de la noche: Innocence, Die Alive y Until My Last Breathe, donde la complaciente Tarja hacía honor al título del tema, dando hasta la última gota, hasta su último aliento entre brincos y palmas.


Con ello se cerraba el repertorio, reviviendo los viejos tiempos y el sabor de la victoria, provocando que Tarja no dejara de dar las gracias, de emocionarse, la que fue tachada como fría y diva por sus excompañeros de Nightwish se mostraba cercana y sincera, quitando la razón a sus detractores y asintiendo a sus seguidores, pletóricos ante el regreso de su reina.

El cielo debe ser un sitio tranquilo donde Tarja Turunen canta en todos los rincones y esta noche la Sala Joy Eslava ha descubierto que los ángeles vienen de Finlandia.

sábado, 15 de octubre de 2016

Wayne Hussey y Craig Adams sobresalen con su 'Mission'

Se suele decir que las separaciones no traen nada bueno, aunque, a veces, distanciarse y ver las cosas con perspectiva puede suponer iniciar un camino alternativo que no se habría tomado anteriormente. El grupo británico The Mission sigue los pasos que ya marcaron bandas tan dispares como Dio, Megadeth o Gamma Ray, quienes tienen en común desvinculase de la formación matriz, casos de Black Sabbath, Metallica o Helloween, demostrando que los esquejes también pueden brotar, florecer y echar raíces.

Los músicos Wayne Hussey y Craig Adams fundaron The Mission en 1986, ambos eran exmiembros de Sisters Of Mercy, formación referencia del rock gótico que había nacido a finales de los setenta. El tándem Hussey y Adams pronto recogió los frutos, merced a la gran acogida de los discos editados entre 1986 y 1996, marchando a rebufo de los demás, pero a buen ritmo.

Si el objetivo de un grupo es disfrutar con lo que hacen y tratar de dejar huella, The Mission ha logrado incluir su nombre entre los referentes del rock, en la vertiente más oscura, aunque contradictoriamente su vuelta de tuerca al sonido de los Sisters daba como resultado una melodía más alegre y colorida.

The Mission, Madrid, Wayne Hussey, Craig Adams, Sala But,

The Awakening y The Mission en la Sala But de Madrid, el 14 de octubre de 2016
No es fácil ser telonero cuando acumulas más de una década sobre los escenarios. Por ello, el combo sudafricano The Awakening cumplió con una nota alta en su aparición en la Sala madrileña But. Solo le faltó a Ashton Nyte algo de química con el público para haber rozado el sobresaliente, dado que no fallaron a la hora de hacer carburar a una audiencia ya entrada en edad y donde las canas triunfaban entre las cabelleras.

Con un leve retraso, The Mission hizo aparición sobre las tablas del local del barrio de Chamberí. Cerrando el quinteto se encontraba Wayne Hussey, tan dicharachero como de costumbre, agarrado a una botella de vino, como viene siendo habitual, y dispuesto a repasar tres décadas de los mejor de su cosecha.

The Mission, Madrid, Wayne Hussey, Craig Adams, Sala But,

El set del repertorio no dejaba de dudas de las intenciones, arrancando de golpe con Beyond The Pale, Serpent's Kiss y Like A Hurricane. Con un nivel tan alto era lógico que existieran altibajos cuando fueron salpicando temas de los discos más nuevos, el último recientemente editado hace escasos meses.


Como si todo estuviera medido, y haciendo de nuevo un guiño a los seguidores más clásicos, Hussey, reinterpretó el Like A Child de un modo más acelerado a la versión habitual, movido bajo los hilos del bajo de Craig Adams, quien se iba animando a cada minuto, y bañado bajo la sensual voz de la corista femenina, la gran sorpresa de esta gira, un contrapunto sonoro que recordaba a la etapa más oscura de los Sisters, cuando Hussey y Adams eran parte del gran combo británico.


La primera parte del concierto terminaba con otra apuesta fuerte y bien calculada. Met-Amor-Phosis, perteneciente al último trabajo, encajaba a la perfección entre tres clásicos como Severina, Tower of Strength y Wasteland, terminando así el primer bloque de la noche.


Tras el descanso La sensualidad mostrada con la sentida revisión del Bird Of Passage en formato acústico dio paso a una de las mejores canciones de la historia del rock, Butterfly On A Wheel, evidenciando que uno de los grandes logros de The Mission fue popularizar el gótico y llevarlo a las pistas de baile a través de los teclados y la dulce voz de Hussey.

The Mission, Madrid, Wayne Hussey, Craig Adams, Sala But,
Craig Adams (i), con el bajo y Wayne Hussey (d), a la guitarra.
Para poner el broche final a esta nueva exhibición y derroche de talento de los Mission, escogieron un corte muy apropiado. El estribillo de Deliverance se eternizaba mientras Hussey se mezclaba con el público y Adams dibujaba esa atmósfera única a través de sus cuatro cuerdas. "Brother, sister, give me deliverance", clamaba Madrid, banda y público, fundiéndose en un solo lema, hermanándose, cerrando esta comunión perfecta de casi dos horas de duración que valen por otros treinta años.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Norman Whiteside, el norirlandés que superó a Pelé

Pocas personas en España se acordarán de Norman Whiteside. El futbolista norirlandés, en cambio, nunca olvidará su paso por España en el verano de 1982, cuando participó en la duodécima edición de la Copa del Mundo de fútbol.

La carrera deportiva de Whiteside fue demasiado corta, casi sin tiempo para dejar huella, pero en cambio su debut en los Mundiales fue tan impactante que ha pasado a los libros de historia, superando incluso a uno de los mayores iconos de todos los tiempos, a Pelé.


El Manchester United se adelantó, al principio de la década de los ochenta, a las intenciones de Liverpool e Ipswich Town de hacerse con un joven futbolista de Belfast cuya fama crecía, entre otras cosas, por haber llegado a anotar diez dianas en un partido juvenil ante un rival que casi le doblaban en edad.

Norman Whiteside, foto propiedad del usuario apasciuto de Wikimedia

La sombra de Best
El ojeador Bob Bishop, quien previamente había descubierto al mayor mito norirlandés del fútbol George Best, fue el responsable de llevar a Whiteside al United, club del que eran seguidores tanto él como su familia.

Whiteside siempre trató de quitarse la presión de ser comparado con Best, quien había dejado el club de los 'diablos rojos' en 1974 como una auténtica leyenda.

"La única cosa que tengo en común con George Best es que venimos del mismo lugar, el juego en el mismo club y fuimos descubiertos por el mismo hombre", un mensaje que no dejaba de repetir desde 1984, sintiendo la sombra de George Best planeando sobre su cabeza, máxime ahora que defendía también los colores del Manchester United.

Estatua en Mánchester con las tres leyendas del United: George Best, Denis Law y Bobby Charlton
El revienta récords
A pesar de los problemas físicos de Whiteside, iniciados con una lesión que arrastraba desde los 15 años y que seguía dejando secuelas, el joven delantero iba poco a poco superando registros de precocidad.

Whiteside no paraba de pulverizar registros en 1982. En abril se convirtió en el futbolista más joven en participar en el primer equipo del United, relevando a Duncan Edwards, el gran referente que había fallecido en el accidente aéreo de Múnich en 1958 y que ostentaba la marca desde 1953.  

Con 17 años rubricaba su primer contrato profesional con la entidad mancuniana por tres temporadas, refrendando su cartel de gran promesa con un gol ocho días más tarde de la firma, transformándose en el goleador más precoz de la historia del United. Pero todavía había más, el atacante irlandés pasaba de disputar la final de la F.A. Cup juvenil en aquel inolvidable 1982 a ser llamado por la selección absoluta de Irlanda del Norte.

El seleccionador Billy Bingham lo tuvo claro y contó con Whiteside en la convocatoria para el Mundial de España, pese a tener una corta carrera a su espalda de tan solo un par de partidos al máximo nivel.


Whiteside supera a Pelé en Zaragoza

El 17 de junio de 1982, Irlanda del Norte iniciaba su participación en su segundo mundial con el imberbe Whiteside como titular. El delantero del United, cuyo aspecto parecía el de un jugador más maduro, portaba el número 16 en el dorsal, casi la edad que tenía en su carné.

Irlanda del Norte empataba con Yugoslavia sin goles en La Romareda de Zaragoza, en un partido que pasaba a la historia porque Whiteside, a sus 17 años, 1 mes y 10 días, rebajaba la plusmarca que había dejado Pelé en 1958, cuando se estrenó en la Copa del Mundo con 17 años y 7 meses.


El prometedor papel de Irlanda del Norte en el Mundial de España se vio frenado en la segunda fase, donde empataban con Austria (2-2) y perdían con Francia (1-4).

La carrera deportiva de Whiteside desgraciadamente tomó un rumbo similar al de su selección en 1982. La gran esperanza del United cumplió a medias con su cometido. Whiteside se trataba de un delantero con escasa velocidad pero con gran manejo de pelota, lo que le llevó al centro del campo en sus últimos días, que se desenvolvía bien en espacios pequeños y que podía culminar las jugadas tanto dentro del área como con su certero golpeo desde el exterior, no muy potente pero sí colocado.

El atacante vistió la camiseta del United desde 1981-89, en una de las etapas más grises en cuanto a títulos de los 'red devils', la cual cambiaría de signo con la llegada de Ferguson a Old Trafford en 1986.  Ese mismo año, en México y con Argelia como rival, Whiteside lograba el primer tanto de su Selección en el Mundial, engordando sus datos personales.


Toda la premura que marcó su vida profesional en el debut también estuvo presente en su precipitada despedida. Los problemas en la rodilla derecha que lastraba desde los 15 años hicieron que el ya jugador del Everton colgara las botas con poco más de 26 años. De este modo tan brusco se cortaba el sueño futbolístico de Whiteside. El hombre que fue comparado en sus primeros momentos con George Best y que terminó superando a Pelé en una Copa del Mundo. Un récord que todavía posee y que será difícil de arrebatar.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...